TEMPLO DE NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES

Información general

Construcción de una sola nave cubierta a dos aguas y torres de trescuerpos adosada a uno de los costados sobre la fachada. Pese  a haber sido ejecutada en los añs finalesdel siglo XIX mantiene características propias de la arquitectura colonial talescomo arco toral, coro y diferenciación entre la altura de las cubiertas de lanave y el presbiterio.

Lafachada se caracteriza por la conformación en el cuerpo inferior de un accesoen forma de arco de medio punto enmarcado por pilastras rematado en su partesuperior por un nicho; a sus costados y a la altura del coro dos ventanasrectangulares. Sobre la cornisa completa el conjunto un frontis lobuladorematado en sus extremos por pirámides La torre costa de tres cuerpos y estarematada en pirámide. Posee cruz atrial. 



Identificación
Nombre:
TEMPLO DE NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES 
Departamento:
Huila 
Municipio:
Aipe 
Centro Poblado:
 
Dirección:
Calle 4 Carrera 5 esquina 
Barrio:
Centro 
Nº de manzana:
043 
Cédula:
Matricula:
00 
Clasificación tipológica
Grupo:
grp1 
Subgrupo:
sg4 
Categoría/subcategoría:
Iglesia 
Origen
Siglo/periodo:
grp1 
Fecha:
sg4 
Diseñador:
Iglesia 
Constructor:
Iglesia 
Uso original:
Iglesia 

Criterios de valoración

Constitución del bien (materiales y técnicas constructivas):El templo está edificado con muros de tapiapisada reforzados en ladrillo, cubiertas en teja de barro sobre esterilla deguadua soportado por una estructura de reyes en madera en aserrada; a la vista.Sobre el caso de la mencionada estructura esta parece haber sido cambiada  ya que los tirantes, al no tener la longitudtotal requerida se resolvieron uniendo dos vigas de madera mediante chapetas demetal.  La torres es en su totalidad demampostería con entrepisos de madera.

 

Estado de conservación: El templo presenta deterioro notable en la estructura de soporte de lacubierta la cual en algunos puntos aparece flectada. Se informó por parte delpárroco que se había sugerido por parte de ingenieros adscritos ala Alcaldíamunicipal la necesidad de cerrar el templo hasta tanto no se realice larestauración de dicha estructura.

Recomendación: REALIZAR LOS ESTUDIOS Y OBRAS DE RESTAURACIÓN DE LACUBIERTA.

 

Formales: El templo de Nuestra Señra de LosDolores constituye desde el punto de vista formal un interesante ejemplo de lapuesta en vigencia de las características de la arquitectura colonial con la adopciónde un lenguaje constructivo propio de la misma.     

 

Autoría:Desconocido

 

Contexto sociocultural: El municipio del Aipe fue tradicionalmente una comunidad agropecuariapero desde hace varias décadas la incorporación de la actividad petroleraestablece una nueva forma de vida en la localidad. Este hecho trajo comoconsecuencia un menor sentido de pertenencia de la comunidad sobre supatrimonio cultural y desinterés por preservar sus expresiones.



Origen: Ã¢Â€ÂœNada sabemosde la iglesia de Aipe en el siglo pasado ni en la primera mitad del presente,mas no es aventurado afirmar que todos fueron de palos y de paja o a lo suma debahareque y teja de barro, como lo fueron casi la totalidad de nuestros temploscoloniales; solo ya en el último cuarto del siglo se pensó en construir uno demayor categoría parece que la edificación se llevo a cabo durante laadministración del doctor Ildefonso Rodríguez (1880-1888), de quien solo nosconsta por los libros parroquiales que era un magnifico dibujante y unexcelente calígrafo.” 1

Significado actual

Eltemplo del Agrado, aparte de ser un punto de referencia urbano constituye uninteresante punto de referencia para entender los procesos de conformación dela identidad arquitectónica en los distintos contextos culturales deldepartamento y en el caso particular del Agrado, la búsqueda de expresionesarquitectónicas que por su singularidad resalten los especiales valores de unacomunidad por ellos mismos considerada como diferente a las demás en eldepartamento.

Bibliografía:

1-      DÍAZJORDÁN, Jenaro. Proceso Histórico de Pueblos y Parroquias de la Diócesis deGarzón. Imprenta Departamental, Neiva 1959. Pág. 226